Santiago Abascal, presidente de Vox, ha querido dejar claro a los presentes en el acto de celebración de su primer aniversario que quieren conseguir una democracia, y alejarse de la dictadura mantenida por los partidos. Quiere alejarse, también, de los medios que son «mansos con el poder».
Lo que ocurre ahora, y lo que los partidos imparten, es un cambalache. “Todo es lo mismo y todo da igual, nos han querido convender de que todo es igual y de que todo esta permitido, da igual humillar los símbolos patrióticos y ofender la religión de la gente”.
Propone el separatismo y lo afirma así: “divorciémonos de la oligarquía”. Para ello -dice- solo hay que decir la verdad, “ser la alternativa de la claridad, dejar de engañar. Lo que nosotros no hagamos, nadie va a hacerlo por nosotros”.